Los Estados Miembros se reafirman en la política migratoria europea

El Consejo da su visto bueno a la evaluación del Pacto de Inmigración y Asilo en su primer año de aplicación

En unas conclusiones aprobadas en el Consejo JAI de 3 y 4 de junio, el último de la Presidencia Española, el Consejo ha apoyado la evaluación del Pacto Europeo de Inmigración y Asilo, presentada por la Comisión a principios de mayo, como ya hemos explicado anteriormente.

En sus conclusiones el Consejo recuerda los progresos en la aplicación del Pacto desde que se firmó en octubre de 2008: la Directiva sobre la Tarjeta Azul, como medio para promover la inmigración legal; las Directivas de Retorno y de Sanciones a los Empleadores, dirigidas a reducir la inmigración ilegal; la propuesta, actualmente en discusión, para el refuerzo de las capacidades de Frontex -la Agencia europea de fronteras-; o el acuerdo sobre la Oficina Europea de Asilo, entre otras medidas.

Al mismo tiempo, los ministros de los 27 se plantean los objetivos a conseguir durante este año, un año en el que, a pesar de la crisis económica, no se debe cambiar el enfoque, basado en la promoción de la inmigración legal y el combate a las redes ilegales de tráfico de personas. Favorecer la inmigración de carácter laboral y la integración de los inmigrantes al tiempo que se refuerza el control de las fronteras y se incrementa la cooperación con terceros países es la vía para conseguir que las migraciones favorezcan tanto a los países europeos como a los países de origen de los inmigrantes.

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Europa quiere desmantelar las redes que transportan la cocaína y la heroina hacia Europa

El Acuerdo se ha alcanzado en el último Consejo JAI de la Presidencia Española

Europa quiere combatir de manera efectiva el consumo de drogas en Europa, y para enfrentar esta lacra de manera efectiva nada mejor que desmantelar las redes que transportan de manera ilegal las drogas hacia Europa. Este es el objetivo del Pacto Europeo de lucha contra el tráfico internacional de drogas, un Acuerdo que busca combatir el tráfico de cocaína, procedente de América del Sur vía África Occidental y otras rutas, y el tráfico de la heroína procedente de Asia Central y que llega a Europa a través de Rusia, Turquía o los Balcanes.

Este Acuerdo, que sigue la línea marcada por la Estrategia Europea de lucha contra la droga, se ha alcanzado en un tiempo récord, puesto que es una iniciativa propuesta por el ministro francés Brice Hortefeux en el Consejo informal de Toledo celebrado en enero, y cuya elaboración ha sido impulsada por la Presidencia Española junto con Francia y Alemania. Este Pacto contiene una serie de medidas concretas para desmantelar las rutas de la cocaína y la heroína y luchar contra el blanqueo del dinero obtenido por la venta de droga:

Lucha contra el tráfico internacional de cocaína:

  • Mejorar el intercambio de información aprovechando y reforzando los mecanismos de Europol;
  • Involucrar a los centros de intercambio de información situados en Ghana y Dakar;
  • Mejorar los medios de interceptación de cargamentos de droga en el mar Atlántico;
  • Alcanzar acuerdos de colaboración con los países africanos y los países de origen de la cocaína;

Lucha contra las redes de tráfico de la heroína:

  • Reforzar la red de oficiales de enlace europeos ya existente en los países de Asia Central;
  • Mejorar la cooperación con países de tránsito como Rusia o Turquía;
  • Aumentar los controles de los llamados ‘precursores’ que se utilizan para cortar la droga pura.

Recuperar el dinero procedente de la droga:

  • Mediante la creación de una Oficina de recuperación de los activos procedentes del narcotráfico, que se creará antes de fin de año;
  • Incrementar el papel de Europol en la investigación de los circuitos de blanqueo de dinero;
  • Involucrar a Eurojust como medio esencial para que se ejecuten las confiscaciones de activos en un Estado Miembro ordenadas por un juez de otro país;
  • Formación de la policía de terceros países.

El Acuerdo, aprobado por unanimidad, envía una señal de que Europa enfrenta de manera unida y coordinada la amenaza que el narcotráfico representa para la salud de los ciudadanos europeos, en especial de los más jóvenes.